No obligarse a ducharse con agua fría para «reforzar la inmunidad»
- Valor moderado
- Evidencia B
- Dinero
- Discutido
- Gratis
- Unos minutos
- Sin fuerza de voluntad
En pocas palabras
En un ensayo con 3.018 personas, quienes se duchaban con agua fría pidieron un 29 % menos de bajas por enfermedad, pero el total de días de baja fue igual que el de los demás, así que no puede decirse que enfermaran menos. Una revisión de 2025 reunió 11 ensayos: después de la ducha fría, los marcadores de inflamación aumentaban de forma pasajera, y los marcadores de inmunidad no cambiaban. Si te gusta, date la ducha fría, pero no la tomes como una inversión en salud.
- Coste
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No cuesta dinero. Cada día supone pasar entre 30 y 90 segundos de incomodidad, y en invierno hace falta mucha fuerza de voluntad para mantenerlo. Las personas con enfermedad cardiovascular deben tener cuidado, porque el frío puede suponerles un riesgo.
- Qué ganas
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Un ensayo aleatorizado en los Países Bajos incluyó a 3.018 personas, que tras una ducha caliente se duchaban con agua fría durante 30, 60 o 90 segundos. El número de bajas por enfermedad fue un 29 % menor (IRR 0,71; es el cociente de tasas de incidencia). Pero el texto indica que «no hubo diferencias significativas entre grupos en el número de días de baja»: en total, se enfermó la misma cantidad de días en ambos grupos. Tampoco se apreció ninguna diferencia relevante en calidad de vida, rendimiento laboral o ansiedad. Una revisión sistemática de 2025 reunió 11 ensayos aleatorizados con 3.177 personas. Justo después de la ducha fría, y 1 hora más tarde, los marcadores de inflamación aumentaban; los marcadores de inmunidad no cambiaban; el estrés solo bajaba a las 12 horas. Los propios autores dicen que la evidencia está «limitada por el escaso número de ensayos aleatorizados y por sus muestras pequeñas». Parece rentable porque no cuesta nada, y la intuición de que «el sufrimiento es eficaz» resulta muy atractiva.
- Notas
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Controversia: el número de bajas por enfermedad sí bajó un 29 %, una diferencia que no parece casualidad. Pero el total de días enfermos no bajó, así que lo más probable es que se trate de «seguir yendo a trabajar aunque se esté enfermo», y no de enfermar menos. Que los deportistas usen agua fría para recuperarse tras entrenar es otra cuestión, y no se trata aquí. La ducha fría no perjudica a las personas sanas; lo que no conviene es considerarla una inversión en salud.
- Nivel de evidencia
- B : Con apoyo de la investigación pero sin una cifra precisa, o basado en estudios pequeños o únicos.
- Fuentes
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- Buijze GA et al. (2016). The Effect of Cold Showering on Health and Work: A Randomized Controlled Trial. PLOS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0161749
- Cain T et al. (2025). Effects of cold-water immersion on health and wellbeing: A systematic review and meta-analysis. PLOS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0317615
Traducido del original en chino. Libro original, sección 6, consejo 12. El contenido puede estar desactualizado y las normas cambian según el lugar. Cuando hagas un trámite, vayas al médico o a juicio, sigue lo que te digan la administración, el médico o el abogado. Aviso legal